La llegada del garbancito

Pues como ya he comentado, fui mamá hace casi 6 meses. Al poquito tiempo del parto, escribí toda la historia para compartirla en un foro, y para guardarmela para mi y recordarla, y es algo que me apetece compartir también aquí, porque además sé por experiencia que cuando estás esperando a veces es habitual ponerse a buscar relatos sobre otros partos para perder un poco el miedo, y creo que al haber tenido una situación tan peculiar igual a alguien le ayuda.

Quien le interese, que lo lea, a quien no le vayan estos temas, que se lo salte 🙂

Nota: No hay ni vídeos ni imágenes ni detalles escabrosos (creo, pero igual depende de la sensibilidad de cada uno 😛 ).

Había decidido ir a dar a luz al Hospital de la Plana ya que son pro-parto natural y mi intención era no ponerme la epidural, y si era posible (riesgo cero) podría hacer la dilatación en bañera…

El viernes de las 40 semanas que fuimos a revisión nos dijeron que como el bebé ya no estaba engordando en la barriguilla y se le veía pequeñin, que era mejor inducir el parto antes de un par de días, me ofrecieron quedarme ya ingresada, y ese mismo día me quedé para comenzar a inducir el parto.

Al empezar en monitores ya me salían algunas contracciones pero muy flojitas y sueltas (Por fín, hasta entonces, en las 4 veces que había ido no me había salido ni una!).

Empezaron la inducción con unas pastillas vaginales cada 4 horas, me dieron 3 dosis a las 14:00 a las 18:00 y a las 24:00, con cada dosis me tenían como 1 hora enganchada al monitor a ver como iba todo y luego a las 24:00 nos fuimos mi marido y yo a dormir a la habitación del hospital.

Sobre las 3 de la mañana me desperté porque ya me empezaba a molestar la barriga un poco, y estaba incómoda tumbada. Me daban contracciones con mucha frecuencia, estuve paseando por la habitación y el baño un rato y luego intenté ponerme a dormir otro rato más y me quedé frita hasta las 6 que ya me iban dando más fuerte y me desperté de nuevo, me duché y avisé y me llevaron para verme, ya parecía que arrancaba la cosa, pero me pusieron la oxitocina de todas formas.

Obviamente al ser al final inducido el parto, pues no podía tener bañera ya que ya no era riesgo cero, pero bueno, estaba en una sala de dilatación con baño privado,  las matronas y ginecólogas estaban super atentas y muy amables, el monitor me permitía moverme asi que no tenía que estar todo el rato tumbada, y podía elegir entre estar en la camilla, mecedora, bola de pilates o de pie dando vueltas, y podía ir al servicio. Realmente donde más cómoda estaba era en la bola porque lo que más me molestaban eran las piernas que me daban calambres fuertecillos y ahí sentada los notaba menos, aunque a ratos me ponía en la camilla e intentaba relajarme un poquito casi quedándome dormida. Me dieron bolsitas de agua calientes para aliviar las molestias, me las ponía en los riñones o en las piernas, según dónde me fuese molestando más, y me iba muy bien, eso y los masajitos de mi marido y mi mamá.

Cuando empezaron a ser un poquito más fuertes me dieron óxido nitroso (gas de la risa!), y yo creo que si que iba bien, aunque no pude usarlo ya mucho rato. Eso si, al menos a mi reír no me hacía 😛

La verdad es que estaba aguantando muy bien todo, las matronas estaban bastante asombradas de como lo estaba llevando, ya que yo no quería epidural e iba muy concienciada de ello (además como me temía, pasó la anestesista por si acaso y me dijo que con la curvatura de mi columna estaría bastante chungo el tema de ponérmela de todas formas), la parte que pasé que fueron unas 10 horas de contracciones de parto no me pareció demasiado dura aunque posiblemente si hubiese seguido hubiese ido a más, realmente hasta ese momento lo que más me estaban molestando eran los tactos más que las contracciones.

El tema de borrar cuello y dilatación iba lento, a mediodía había borrado cuello y empezaba a dilatar, pero no se me terminaba de alinear el útero y aún tardaron en poder llegar a romper la bolsa de las aguas, y en los monitores estaban controlando mucho porque parecía que igual las contracciones le estaban haciendo pasar un poquito mal a mi niño.

A eso de las 16 y algo ya me dijeron que viendo el ritmo y que no sabían cómo iba el bebé, que en los monitores parecía que podía haber sufrimiento fetal, y no llegaban aún para hacerle una pruebita de sangre de la cabecita que les diese más información que lo mejor sería hacerme cesárea, ahí me colapsé un poco la verdad, al principio pensé que estaban de broma! Pero dije que por supuesto, que lo más importante era el niño y que nada, a tirar con ello, pero me acojoné mucho, y más cuando empezaron a venir a prepararme, ponerme tubos e historias :S

Me llevaron a quirófano y me pusieron la raqui, que es parecida pero distinta de la epidural y en teoría ya me habían dicho que no era tan dolorosa ni sería tan problemática de ponerme, pero aún así, cuando empezaron yo notaba cosas y me quejé… Y ya de ahí me desperté en una sala distinta, me dijeron que al ver lo nerviosa que estaba y que igual no me había hecho bien efecto la anestesia me habían puesto anestesia general, sin avisar ><, y empecé a preguntar que qué había pasado, que donde estaba el niño, que si todos sabían que yo estaba bien, que cuanto tiempo había pasado… Me dijeron que todo bien, que el niño estaba con su padre en el piel con piel (Que es el protocolo que siguen allí para las cesáreas), y que yo ahora tenía que estar ahí a ver si me iba recuperando y recuperaba la sensibilidad de las piernas, así que me puse a esforzarme a mover las piernas como loca para que me dejasen irme a ver a mi niño y mi familia, y a insistir que cuando me llevaban, así que enseguida el celador me llevó a mi habitación… pero no estaban ahí aún, les avisaron y vinieron todos corriendo, y me dijeron que es que les habían dicho que igual tardaba 3 o 4 horas en despertarme! Y mi garbancito había salido a las 16:35 y eran antes de las 18:00 cuando me llevaron a la habitación.

Luego pues nada, estuvimos  5 días en el hospital porque como nació con un peso bastante bajo nos dijeron que mejor no nos daban el alta hasta que empezó a recuperar peso, y me ayudaron muchísimo con la lactancia, todos los días pasaban las matronas varias veces a echarme una mano y mejorar el agarre, porque además mi chiquitín salió con la boquita de piñón con el labio dobladito para dentro y costaba que abriese grande (boca de hamburguesa xD Según el vídeo de “El pecho no tiene horarios” que ponían en bucle en la sala de espera de monitores), pero al final muy bien ya, el último día estuve en la sala de sacaleches de neonatos para sacar e intentar darle un poco extra, que se lo dimos con un mini-lactador con un tubito y una jeringuilla, aunque era complicado y tampoco quiso tomar mucho, pero ya empezó a ganar peso. La leche tardó en subirme, desde el sábado que nació el niño, el miércoles por la mañana aún era calostro, el jueves ya era leche cuando fui al taller de lactancia de mi ambulatorio así que unos 5-6 días. Por suerte no he tenido ingurjitación ni grietas, sólo algo de irritación que tuve que pedir que me fueran a comprar crema de lanolina.

También hacía muchísimo calor en el hospital porque daba mucho el sol y con la calefacción, a pesar de ser invierno, y pensamos que ha podido influir en que el niño estuviese un poco cocidito y estuviese más incómodo y deshidratadillo (Si nosotros lo estábamos… un día nos tomamos entre mi marido y yo ¡¡SEIS BOTELLAS!! de agua de 1,5L).

A mi me costó un poco empezar a moverme porque me mareaba (el primer intento de ir al servicio me desmayé y no me dejaron levantarme más hasta el día siguiente), pero luego ya, después de que me trajeran unos bollos porque lo que yo creo que me faltaba era algo de energía y azúcar, ya mucho mejor.

Asi que bueno… me quedé con un poco de chasco de no haber podido tener el parto como quería sobre todo con la bañerita, y especialmente también tengo la espinita de no haber estado despierta en el momento de salir mi bebé, verle, oírle llorar… fue un poco como si faltase una pieza, como si fuese un sueño de los que ya había tenido en el embarazo de que de pronto estás de parto y al momento siguiente te dan al bebé… Pero bueno, no ha afectado en absoluto a nuestro vínculo, y le quiero con locura 🙂

Ahora de cara al siguiente… pues ojalá pueda ser un poco distinto, supongo que con una cesárea previa ya directamente se me excluye del riesgo cero, pero me gustaría hacer un segundo intento de parto vaginal, y si tuviese que volver a cesárea… pues esta vez iré preparada y pediré que salvo que sea imprescindible no me duerman!!!

 

Así que en resumen, unos consejos para futuras mamis:

  • Tener en cuenta que hace MUCHO calor en las zonas de maternidad de los hospitales.
  • Recomiendo encarecidamente llevar caramelos para la garganta XD Toser con puntos duele y da muchísimo yuyu!!!
  • Se puede conseguir lactancia exclusiva desde el primer momento aún después de cesárea, y con anestesia general! Mucho ánimo, informarse mucho, y hacer todo lo posible por intentarlo, porque lo normal es poder, aunque hoy en día parezca que no. Ya hablaré más de la lactancia en futuros posts.

 

Y si alguien tiene alguna duda… que no dude en decírmelo 🙂

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5 comentarios en “La llegada del garbancito

  1. Holaaa!!!

    me dio gusto que regresaras, pero más gusto me dio leer este post, ya que estoy embarazada y justo en estas fechas ando en la búsqueda de la mayor información que pueda obtener, soy primeriza y tuve una operación de columna hace casi 3 años y la vdd estoy un poco asustada por eso, pero pues espero que todo salga bien.. luego ya te contaré, apenas tengo 14 semanas, pero ahí la llevamos mi bb y yo, hasta el momento todo va muy bien…

    te mando saludos! y a tu garbancito tmb!! =)

    • Hola! Enhorabuena morussa! Qué coincidencia 🙂 Pues de primeriza a primeriza con unos pocos meses más de experiencia, si quieres información intentaré poner bastante por aquí, pero pregunta todo lo que quieras sin problema 🙂

  2. pues apenas me animé a leerte por aquí y me encantó!! después de tantas trabas lograr una LME, que hermoso yo he pedido consejos para relactar pero como apenas voy dando con tu blog buscaré algo =D

    • Si con angustia te refieres a algo en plan depresión post parto o similar… para nada!! Tuve a mis padres en casa conmigo, mi marido y el chiquitín, y me sentía acompañada y ayudada, porque por así decirlo hacían lo que les pedía y no se metían en opinar, fue una gran ayuda física y emocionalmente. Aparte yo no me quedaba cerrada en casa, aún siendo pleno invierno yo iba a muchos sitios, siempre con mi bebé, paseabamos a diario, iba a talleres de lactancia, salíamos a cenar, y a los pocos meses también con los amigos, de todo.

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